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Cuando Fuimos a Ver IT

MACA
Cuando era chica a mi viejo se le había dado por asustarnos con teorías findemundistas (creo q se escribe findemundistas). Una vez trajo una profecía que le habían vendido unos gitanos, pero por suerte en mi casa estaban todas las cosas que hacían falta para salvarnos. Los gitanos, pese a tener muy poco stock y sacrificar su propia familia, nos las habían vendido a un precio que, considerando lo que estábamos comprando, mi papá consideró bastante accesible.

YO
¿Se van a reír toda la película chicos? -Y el flaco se rió más fuerte.

MACA
En la primaria tenía en uno de mis cuadernos una foto con mi hermana melliza y una prima de nuestra misma edad. No sé porque les dije a todos que éramos trillizas y cuando me preguntaron porque la tercera no iba a la escuela, les dije que había muerto. La maestra no supo que decir. Probablemente fue por eso, y extrañamente por eso, que yo estaba más autorizada para hablar de ciertas cosas como la muerte y el fin del mundo en los recreos. O cuando había que interpretar un sueño.

YO
Me hubiera sentado incluso en la primera fila, pero llegué un poco tarde porque no encontraba con quién dejar mi perro y solo encontramos esos dos asientos. La luz de la pantalla le daba en los anteojos y cuando se reía volaban pedacitos de comida y saliva que caían sobre el pelo de un tipo que estaba en la fila de abajo. Pero el tipo no se daba cuenta porque usaba gel. La novia trató de retarlo llamándolo por su nombre pero no hizo mucho caso. Y se llamaba Paolo, con eso les digo todo.

MACA
Cuando conté la profecía de los gitanos, todxs mis compañerxs se ocuparon de inmediato de conseguir las cosas necesarias para salvar a su familia.

YO
El cine del Wal-Mart es malo, para qué decir una cosa por otra. Se escucha la película de la otra sala. Los chicxs de atrás empezaron a comentar de nuevo. Y luego comentaron más. Y finalmente, siguieron comentando y en un momento, se empezaron a matar de la risa.

MACA
Entre los objetos necesarios para la salvación estaban: un hierro imantado que también servía para sacar las monedas que se metían debajo de la heladera, un Astrolabio árabe o en último caso uno chino, un inflador de pie que además tenía un reloj que indicaba la presión de las ruedas y por último, un perro. Los perros son importantes porque presienten cosas.

YO
Cuando salimos del cine ya era de noche. Y fuimos a tomar el último bondi frente al Wal-Mart.

_ Vamos a estar bien -me dijo mirando hacia arriba. El cielo estaba rojo por la contaminación lumínica.
_ Claro -le dije.
_ Y es bueno que ahora tengas un perro.
_ por supuesto -le dije.

El 21 iba casi vacío.

MACA
El principio y el final son dos líneas paralelas que se unen en el infinito. Todo está ocurriendo al mismo tiempo.

Relatos infinitos